FRANCISCO URQUIZO puede llamarse con derecho el pintor de la serenidad, de los grandes y tranquilos planos cubiertos de figuras estilizadas, limpias, que sugieren imágenes de un sueño feliz.... A la manera de pintores como MANUEL RENDÓN, con sus piezas abstracto-figurativas, de OSWALDO GUAYASAMÍN, con sus indios y de TÁBARA, con sus ¨pata-patas¨, URQUIZO insiste en el tema, desbordándolo casi, pero sin agotar su joven paleta cuya destreza mayor está en el dibujo. En este campo encuentro parentesco con uno de los mayores dibujantes contemporáneos SALVADOR DALI.
RAFAEL DÍAZ ICAZA

La pintura de FRANCISCO URQUIZO nos habla de un pintor que ha sabido concebir, planificar y concluir sobre el lienzo. Que ha construido sus cuadros con sumo cuidado y atención, que se trazó un camino y lo cubrió sin apartarse ni un solo instante del mismo
LUIS MARTÍNEZ MORENO
Esta muestra de la obra de FRANCISCO URQUIZO es un ensayo riquísimo en psicoanálisis. Veo al artista sumergirse como un buzo en sus lagos oníricos, buscando al SER mas allá de sus formas biológicas; acercándose a su centro despojándose de las manifestaciones de lo ilusorio y lo temporal; explorando los paraísos placenteros de la humanidad.
Dr. DANILO NÚÑEZ
Vamos a volar en un mundo diferente a través de la pintura de un visionario, URQUIZO. El todo y la nada a la vez. Estas manifestaciones vitales que se transforman en señales a través de un lienzo, son fuerzas que se mueven a nosotros y hacia el cosmos. Veo allí un mundo, un mundo de ilusión, paz, dicha y placer desbordante, un mundo de energía, de energía tan profunda como lo son las dos fuerzas que se unen es ese máximo instante... veo allí la actividad de la vida en movimiento, en acción, en la acción del amor. Veo allí la vida, profunda, abundante y eterna, estrepitosamente impactante a la vez que sórdida, personal y universal...
DR. GONZALO GUEVARA
